Dia internacional de la mujer

Si llevo a mis hijos a la biblioteca, les pido que elijan material de personas de quien puedan aprender. Un día, mi hija eligió un libro de Marie Curie. Conocía poco de ella, quizás solo aprendí sus logros en el área de ciencia de forma general, particularmente en química. Al leer más de ella, creció mi admiración. Ella vivió en un tiempo en el que las mujeres no tenían la motivación o algún incentivo para estudiar siquiera estudios universitarios, y que decir de estudios de postgrado.  Desde niña, quisieron imponerle otro idioma al que se habla en Polonia, su lugar natal, sin embargo, ella continuó hablando su idioma nativo y aprendiendo el idioma adicional que le impusieron. Siempre se distinguió por ser curiosa y adelantada a su tiempo. Hizo un acuerdo con su hermana mayor para que Marie laborara por unos años, y así apoyar a su hermana económicamente para que ella pudiese graduarse de la facultad de medicina. Su hermana, al graduarse, posteriormente dio hospedaje a Marie en Paris para ella comenzara sus estudios de postgrado. Ahí, Marie eventualmente conoció a alguien similar a ella con quien se casó, tuvo una familia y logros científicos en conjunto, como premios Nobel por sus descubrimientos de elementos químicos que agregaron a la tabla periódica de Mendeleiev. Aunque su vida personal no fue fácil desde la niñez, tampoco lo fue en su etapa adulta, pues su esposo, Pierre, falleció en un accidente cuando aún eran adultos jóvenes. Los múltiples experimentos que realizaron, su gran curiosidad y amor por la ciencia llevaron a Marie a desarrollar padecimientos de salud, sin embargo, ella seguía perseverante e ingeniosa. Viajó a varios países, entre ellos, Estados Unidos, para conseguir elementos químicos que ella necesitaba para el desarrollo científico y sobre todo lo que yo llamo actos de amor a la humanidad. Marie siempre busco hacer bien a los demás, no perjudicar. Gracias a ella tenemos los rayos X que no solamente se usaron en su tiempo, sino aún son un gran avance en la medicina para observar internamente nuestro cuerpo y diagnosticar, o las radiaciones, que ayudan a sanar cuando alguien enfrenta enfermedades crónicas.  Este tipo de personas, este tipo de mujeres, merecen todo el honor y la admiración, pues dan todo por agregar valor y desarrollo humano.  Ese mismo honor y admiración va para todas las mujeres que independientemente de lo que se dediquen, cada día despiertan y hacen actos de amor por aquellas personas significativas en su vida. Ojalá existieran incentivos mayores hacia cada una por su gran labor. ¡Felicidades a cada una de ustedes!

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